martes, 21 de octubre de 2014

Breve Información sobre la OMCC



Fragmento I

Siguiendo a Armand Toussaint, la Gran Logia de las Caballeras y Caballeros Verdes busca desarrollar un martinismo basado en la libertad, la errancia nómade, el espíritu de investigación y la praxis iniciática. De aquí surge la especificidad de la OMCC en el paisaje martinista nacional e internacional.  
La OMCC comparte la idea de que Louis Claude de Saint Martin jamás creó la orden martinista. Sin embargo, la OMCC es la depositaria de tres grandes filiaciones martinistas (Papus, Ambelain, Marcotoune de Kiev), lo que explica en parte su aproximación global al martinismo, la gran libertad que muestra ante formas iniciáticas diversas que pocas órdenes pueden reclamar, así como su interés por la dimensión operativa de la búsqueda. Además, Robert Amadou mantuvo durante muchos años vínculos privilegiados con los responsables de la Gran Logia de los Caballeros Verdes de la OMCC.
Más allá del reconocimiento de los otros enfoques martinistas (reconocimiento de iniciaciones conferidas en otras órdenes, aceptación del principio de visita mútua ...) y del respeto del cuadro ritual martinista tradicional (iniciación en tres grados más una consagración de iniciador) la OMMC propone:
- La posibilidad para cada logia de definir con total autonomía sus propias líneas de trabajo,
- La primacía de la búsqueda por sobre el funcionamiento de las estructuras,
- La necesidad de un proceso de compagnonage activo y voluntario,  
- El valor de una formación cultural e iniciática de calidad (que se traduce, entre otras cosas, por un conocimiento de la obra de los maestros del pasado y la naturaleza de la iniciación),
- La importancia acordada a la dimensión operativa de la búsqueda.



Fragmento II

Si bien la OMCC reconoce todas las ramas del martinismo, tiene un enfoque particular del mismo que se traduce por:

- La posibilidad para todas las logias de definir ellas mismas sus proyectos y elegir sus rituales y las prácticas que van a trabajar. Los miembros y logias que esperan marcos estrictos y demasiado contenedores serán decepcionados rápidamente, ya que esto no se corresponde en absoluto con el modo operativo de la OMCC. La OMCC propone, desde los puntos de referencia de carácter resueltamente iniciático, un amplio marco global cuyo contenido es alimentado por el estudio, el deseo, la práctica y la vigilancia de sus miembros. Tal enfoque requiere de cada individuo que tome su propia búsqueda en sus manos y estar listo para "crecer", es decir, para ser el experto y el responsable de su búsqueda personal. En efecto, no se puede esperar llegar muy lejos en la vía si este pre-requisito no existe.

- La OMCC afirma que el mantenimiento de las estructuras no es un fin en sí mismo. No busca aumentar el número de logias ni mantener sistemáticamente la supervivencia de aquellas disfuncionales que olvidan el propósito y la naturaleza de la iniciación. Desde esta perspectiva, la Gran Logia ofrece pistas de trabajo pero no interviene directamente en la vida de las logias, excepto en casos de fuerza mayor. Cuando una logia queda a la deriva, la Gran Logia aporta su sostén recordando la finalidad de la búsqueda y la importancia de volver a las prácticas de base (técnicas del cuadrante del despertar, en particular) que permiten restaurar el eje y el oriente.



Fragmento III

- La OMCC no es una organización administrativa, sino un espacio de investigación y experimentación al servicio de un solo objetivo: la búsqueda del despertar. La OMCC no se basa en ninguna organización administrativa, sino en la participación de algunas personas que asumen por un cierto tiempo una función en particular (dirección de la logia, redacción de textos, investigación histórica ...). De todas maneras, aquellos que se pierden en los meandros del mero intelectualismo y del cumplimiento enfermizo de las formas, serán muy pronto desamparados por el carácter informal y serpentino del trabajo en el seno de la OMCC, ya que no encontrarán un marco que los confirme o les permita olvidar la cuestión esencial: ¿cuál es la búsqueda y cómo realizarla? Sólo aquellos que realicen una práctica efectiva pueden percibir más allá del marco o de la ausencia de marco, lo que está en juego, que es relativamente invariable respecto a los aspectos temporales de la vía iniciática. Sólo aquellos que ponen en marcha en sí mismos el arcano lo pueden realizar.

Por lo tanto la OMCC participa del proyecto martinista como portador que ofrece a sus miembros un entorno a la vez flexible y exigente, que se construye, de una parte, en torno a una tradición iluminista trans-histórica y milenaria, y de la otra en torno a la tradición martinista histórica, y, finalmente, a través de un proyecto individual y colectivo libremente definido.



Fragmento IV

Dentro de la OMCC, en paralelo al trabajo de Logia, es posible participar en el trabajo de diversos círculos internos, como el Cenáculo de Elías el Verde (compromiso del teurgo a practicar ciertas técnicas durante cierto tiempo).

Luego, más allá de la curricula martinista, los miembros también pueden participar en diversas estructuras tales como:

- OSI: espacio de prácticas teúrgicas basado en la Cábala: práctica de salmos, de la conversación con el santo ángel guardián … 
- La Orden de los Caballeros Elus Coëns del Universo: práctica de exorcismos, reconciliaciones ...
- OKRC: práctica de los 72 soplos  
- Rose+Croix d'Orient: prácticas terapeutas ...
- Pitagorismo
- La Logia Cinabrio. En la línea de la Logia 22 fundada por Armand Toussaint, esta estructura está reservada a las personas que se involucran en la vía espagírica y anhelan descifrar la vía del cinabrio (metáfora y preludio a ciertas alquimias internas).

El objetivo no es multiplicar el número de órdenes sino permitir que cada cual encuentre la tradición que le corresponde mejor, dejándole a su cargo trabajar con el material tradicional de base a fin de volverlo viviente.

En cuanto a las características inherentes a la Logia de Esmeralda en Buenos Aires, copiamos lo que se lee en la página de FB de la OMCC: 
* * * Esta "caballería" y este "Cristo", según la OMCC en particular y el martinismo en general, son otra cosa que ornamentación retórica, moral o sentimental, y menos aun buscará estimular un phantastés castrense-templario de cruzados.
* * * Por empezar habrá "caballeras", insoslayables de la función crística en cuanto Rosa-Cristo, símbolo operativo y sustancia específica dentro de la Alquimia de la R+C.
* * * Las Damas de Esmeralda (caballeras, teurgas, alquimistas, sacerdotisas) revisten la misma importancia y operatividad que los "caballeros", cuyo "masculino" remite a un arrastre histórico de la denominación antes que a un carácter referencial / descriptivo. Bajo todo aspecto se trata, como se explica más abajo, de una "caballería espiritual", en el sentido que el filósofo Henry Corbin le da al término. Esa caballería es femenina-masculina aunque será sobre todo "andrógina" en cada cuál, si operativa.
* * * En lo que respecta a ese avatar del Pleroma que llamamos Xristos Aggelos, tendrá un vínculo privilegiado con el IEU / IAO incandescido y experimentado en el crisol de cada alquimista, en cuanto embrión solar, inmanado en el athanor de la anatomía espiritual que lo incuba y nutre, como los rosacruces de los inicios, por oratorio y laboratorio.
* * * Cristo, entonces, no remite a la historia efectuada ni a los diversos formalismos católicos exotéricos, sino, por citar de nuevo una de sus asunciones gnósticas, al IEU del gnosticismo, cuyo culto se realiza en la intermundia imaginal del antiguo Fanes hermético.
* * * En este sentido cabe recordar a aquel P.K.Dick de VALIS, por novelístico que suene:
"Cristo es una forma de vida extraterrestre que llegó a este planeta hace millares de años, y que como información viva pasó a los cerebros de los seres humanos que ya vivían aquí, la población nativa de este planeta.
“Antes de ser Cristo fue Elías. Los judíos lo saben todo sobre Elías y su inmortalidad, y su capacidad de extender la inmortalidad entre otros “mediante la división de su espíritu”.
* * * Asimismo, a través del filósofo Henry Corbin y demás indagadores, captamos que la caballería espiritual se emparenta a los Fieles de Amor a uno y otro lado de cualquier dogma, género o meridiano, y que como tales comportan un gen de libre-aventura en el Mundus (Sophia Terrestris) por intercesión del Espíritu Santo Sophia (el Viento Paráclito) según la Vía Íntima de la Cardiognosis.
* * * Por eso esta caballería androginal, como el Khadir (el Hombre Verde de los sufís), y especialmente como Elías Artista (Elías el Verde), son "esmeraldinos", "verdes", lo que habla de su condición de "ou-verts": abiertos a la Aventura, a la recepción operativa (alquímica, teúrgica, sacramental) del Parakletos o Fuego Celeste, al que no sólo Canseliet caracterizara como "verde sófico del aire".
"El Viento sopla donde quiere: tú oyes su sonido, pero no sabes de dónde viene ni adónde va. Así acontece con todo aquel que ha nacido del Espíritu." [Evangelio de Juan].
La OMCC de Buenos Aires abre las puertas de su Logia de Esmeralda, de temperamento hermeto- alquímico, a este Viento y a los peregrinos traídos por su corriente.

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Gran Logia de los Caballeros Verdes, Marzo de 2007, Francia. 

jueves, 16 de octubre de 2014

O.M.C.C., por Milko Bogaard, a partir de escritos de Rémi Boyer (GM).


La Orden Martinista de los Caballeros de Cristo agrupa a místicos cristianos, hermetistas rosacruces, gnósticos, alquimistas, que siguen la Vía Iniciática de la Reintegración espiritual o Catarsis. Se presenta como la heredera de la Tradición de las antiguas sociedades iniciáticas Estoicas y Mitraicas, así como Ioainita, Rosacruz y Gnóstica.

Sus miembros se esfuerzan por acceder al Reino del Centro propicio al descenso del Paráclito enviado por el Cristo, mediante la ayuda del Iniciador, y en conexión con la Egrégora protectora de la Cadena Oculta.

Una de las características importantes de la Orden es la Iniciación de los Superiores Desconocidos Iniciadores Libres. En la casi totalidad de las órdenes Martinistas, la iniciación transmitida lo es “bajo condición”: se le demanda al futuro Superior Desconocido transmitir el grado de consagrador con el aval de su Orden. Esto no se corresponde evidentemente con las antiguas costumbres, y se explica solamente por preocupaciones administrativas. En la O.·.M.·.C.·.C.·. los S:::I:::I:::L::: son verdaderamente iniciadores libres, y ninguna limitación de su poder le es impuesta. Son, por consiguiente, libres de enseñar y de transmitir.

La filiación de esta Orden remonta a Louis-Claude de Saint-Martín según la cadena de transmisión que sigue:

Louis-Claude de Saint-Martín que la traspasó en 1780 (*) a:

El príncipe Kourakine, que la traspasó a:

Nicolás Novikov, escritor y editor, uno de los principales responsables de la Francmasonería y de la Rosa+Cruz de Rusia, que la traspasó a:

Gamaleï, poeta, quien la traspasó a:

Posdéëv, que la transmitió a:

Pierre Kasnatchéëv, quien la traspasó a:

Serge Marcotoune, de nombre místico Maestro Hermius, que la transmitió en 1930 a:

Armand Toussaint, de nombre místico Raymond Panagion, creador de la OMCC y Gran Maestro de la Orden, Patriarca asimismo de la Iglesia Rosacruz Apostólica Gnóstica hasta su pasaje al Oriente Eterno, en 1994.

La O.·.M.·.C.·.C.·. también es depositaria de la filiación de Papus y de la filiación martinista rusa de parte de Robert Ambelain, filiación que remonta igualmente a Nicolás Novikov, pero por otra vía.

Esta Orden afirma en lo que respecta a la filiación martinista, adherirse a la tesis de Robert Amadou, según la cuál Louis-Claude de Saint-Martín no fundó jamás Orden Martinista alguna, ni transmitió ninguna iniciación bajo forma ritual. Se trataría, entonces, de una filiación de deseo, de una filiación espiritual que, poco a poco, se ha ido formalizando ritualmente, bajo la influencia de diversas personalidades, sobre todo de Novikov y Papus.

La Gran Logia de los Caballeros Verdes está bajo la autoridad de un Maestro Director y de un Consejo Supremo. Este último está compuesto por los Superiores Desconocidos y los Superiores Desconocidos Iniciadores Libres de la Orden.

Las mujeres y hombres son admitidos a los tres grados tradicionales, interpretados de la siguiente manera:

Los Asociados: se integran en la Egrégora de la Cadena Oculta estudiando y escuchando.

Los Iniciados: sostenidos y protegidos por la Egrégora de la Cadena Oculta, que siguen la Vía Iniciática para su reintegración personal. Experimentan.

Los Superiores Desconocidos: son guardianes de la tradición martinista. Profundizan la Vía (damos a esta palabra un sentido próximo al de la palabra “Tao”). Mediante sus trabajos operativos y sus investigaciones, se preparan para transmitir la herencia tradicional.

Los Iniciadores Libres: poco numerosos, son los encargados de preparar a los buscadores de la Iniciación. Trasmiten libremente y bajo su sola responsabilidad la iniciación a aquellos que han sido convenientemente preparados. Son los encargados de la Orden y dirigen los trabajos rituales.

Esta Orden mantiene relaciones fraternales con la mayoría de las Ordenes Martinistas del mundo, como con las organizaciones pertenecientes a otras corrientes, que perpetúan igualmente, según sus propias costumbres y ritos, la Tradición alquímica y hermética de los antiguos Rosa+Cruz.

Una dimensión más caballeresca aparece como un componente importante. Según los textos de la Orden, “el Iniciado debe purificar su capa (cuerpo sutil), y fortalecer este manto, liberándose de las inhibiciones y cristalizaciones psicológicas. Él es el Caballero Errante del Grial, yendo hacia la aventura, para conquistar la Ciudadela del Ser”.

La Orden es depositaria de múltiples tradiciones caballerescas; distingue hasta 28 encuentros liberadores o piezas de la armadura que el Caballero adquiere progresivamente a lo largo de sus experiencias.

“Las tomas de conciencia se presentan al Iniciado hasta que la capa de este buscador se torna pura y brillante, permitiendo entonces por la operación de la Gran Obra, la creación del Cuerpo de Gloria. El Caballero de Cristo lava continuamente su “ropa” o su karma y purifica su cariotipo (tema astrológico de nacimiento)."

Por otra parte existe también un trabajo básicamente teúrgico y martinezista que prepara para dos tipos de teurgia: la teurgia de los Elus Cöen y la teurgia Salomónica dentro del cuadro de los Desconocidos. En esta Orden, el Círculo de los S:::I:::I:::L::: existe realmente y constituye una verdadera Orden. 
Existen también unas prácticas de ascesis, salmos y anacrisis angelofánica, que son observados según reglas y técnicas precisas. Es el Iniciador el que se encarga del progreso individual dentro del conjunto de estos aspectos prácticos.

Esta Orden tiene vínculos privilegiados con la Iglesia Rosacruz Apostólica y Gnóstica, así como con la Orden de los Caballeros Elus Coën del Universo.