Fragmento I
Siguiendo a Armand Toussaint, la Gran Logia de las Caballeras y Caballeros Verdes busca
desarrollar un martinismo basado en la libertad, la errancia nómade, el
espíritu de investigación y la praxis iniciática. De aquí surge la
especificidad de la OMCC en el paisaje martinista nacional e internacional.
La
OMCC comparte la idea de que Louis Claude de Saint Martin jamás creó la orden martinista.
Sin embargo, la OMCC es la depositaria de tres grandes filiaciones martinistas
(Papus, Ambelain, Marcotoune de Kiev), lo que explica en parte su aproximación
global al martinismo, la gran libertad que muestra ante formas iniciáticas
diversas que pocas órdenes pueden reclamar, así como su interés por la
dimensión operativa de la búsqueda. Además, Robert Amadou mantuvo durante
muchos años vínculos privilegiados con los responsables de la Gran Logia de los
Caballeros Verdes de la OMCC.
Más
allá del reconocimiento de los otros enfoques martinistas (reconocimiento de
iniciaciones conferidas en otras órdenes, aceptación del principio de visita mútua
...) y del respeto del cuadro ritual martinista tradicional (iniciación en tres
grados más una consagración de iniciador)
la OMMC propone:
-
La posibilidad para cada logia de definir con total autonomía sus propias
líneas de trabajo,
-
La primacía de la búsqueda por sobre el funcionamiento de las estructuras,
-
La necesidad de un proceso de compagnonage
activo y voluntario,
-
El valor de una formación cultural e iniciática de calidad (que se traduce,
entre otras cosas, por un conocimiento de la obra de los maestros del pasado y
la naturaleza de la iniciación),
-
La importancia acordada a la dimensión operativa de la búsqueda.
Fragmento II
Si
bien la OMCC reconoce todas las ramas del martinismo, tiene un enfoque
particular del mismo que se traduce por:
-
La posibilidad para todas las logias de definir ellas mismas sus proyectos y elegir
sus rituales y las prácticas que van a trabajar. Los miembros y logias que
esperan marcos estrictos y demasiado contenedores serán decepcionados rápidamente,
ya que esto no se corresponde en absoluto con el modo operativo de la OMCC. La OMCC
propone, desde los puntos de referencia de carácter resueltamente iniciático,
un amplio marco global cuyo contenido es alimentado por el estudio, el deseo,
la práctica y la vigilancia de sus miembros. Tal enfoque requiere de cada
individuo que tome su propia búsqueda en sus manos y estar listo para
"crecer", es decir, para ser el experto y el responsable de su
búsqueda personal. En efecto, no se puede esperar llegar muy lejos en la vía si
este pre-requisito no existe.
-
La OMCC afirma que el mantenimiento de las estructuras no es un fin en sí
mismo. No busca aumentar el número de logias ni mantener sistemáticamente la
supervivencia de aquellas disfuncionales que olvidan el propósito y la
naturaleza de la iniciación. Desde esta perspectiva, la Gran Logia ofrece pistas
de trabajo pero no interviene directamente en la vida de las logias, excepto en
casos de fuerza mayor. Cuando una logia queda a la deriva, la Gran Logia aporta
su sostén recordando la finalidad de la búsqueda y la importancia de volver a
las prácticas de base (técnicas del cuadrante del despertar, en particular) que
permiten restaurar el eje y el oriente.
Fragmento III
-
La OMCC no es una organización administrativa, sino un espacio de investigación
y experimentación al servicio de un solo objetivo: la búsqueda del despertar. La
OMCC no se basa en ninguna organización administrativa, sino en la
participación de algunas personas que asumen por un cierto tiempo una función
en particular (dirección de la logia, redacción de textos, investigación
histórica ...). De todas maneras, aquellos que se pierden en los meandros del mero
intelectualismo y del cumplimiento enfermizo de las formas, serán muy pronto desamparados
por el carácter informal y serpentino del trabajo en el seno de la OMCC, ya que
no encontrarán un marco que los confirme o les permita olvidar la cuestión
esencial: ¿cuál es la búsqueda y cómo realizarla? Sólo aquellos que realicen
una práctica efectiva pueden percibir más allá del marco o de la ausencia de
marco, lo que está en juego, que es relativamente invariable respecto a los
aspectos temporales de la vía iniciática. Sólo aquellos que ponen en marcha en
sí mismos el arcano lo pueden realizar.
Por
lo tanto la OMCC participa del proyecto martinista como portador que ofrece a
sus miembros un entorno a la vez flexible y exigente, que se construye, de una
parte, en torno a una tradición iluminista trans-histórica y milenaria, y de la
otra en torno a la tradición martinista histórica, y, finalmente, a través de
un proyecto individual y colectivo libremente definido.
Fragmento IV
Dentro
de la OMCC, en paralelo al trabajo de Logia, es posible participar en el
trabajo de diversos círculos internos, como el Cenáculo de Elías el Verde
(compromiso del teurgo a practicar ciertas técnicas durante cierto tiempo).
Luego,
más allá de la curricula martinista, los miembros también pueden participar en
diversas estructuras tales como:
-
OSI: espacio de prácticas teúrgicas basado en la Cábala: práctica de salmos, de
la conversación con el santo ángel guardián …
-
La Orden de los Caballeros Elus Coëns del Universo: práctica de exorcismos, reconciliaciones
...
-
OKRC: práctica de los 72 soplos
-
Rose+Croix d'Orient: prácticas terapeutas ...
-
Pitagorismo
-
La Logia Cinabrio. En la línea de la Logia 22 fundada por Armand Toussaint,
esta estructura está reservada a las personas que se involucran en la vía
espagírica y anhelan descifrar la vía del cinabrio (metáfora y preludio a ciertas
alquimias internas).
El
objetivo no es multiplicar el número de órdenes sino permitir que cada cual
encuentre la tradición que le corresponde mejor, dejándole a su cargo trabajar
con el material tradicional de base a fin de volverlo viviente.
En cuanto a las características inherentes a la Logia de Esmeralda en Buenos Aires, copiamos lo que se lee en la página de FB de la OMCC:
* * * Esta "caballería" y este "Cristo", según la OMCC en particular y el martinismo en general, son otra cosa que ornamentación retórica, moral o sentimental, y menos aun buscará estimular un phantastés castrense-templario de cruzados.
* * * Por empezar habrá "caballeras", insoslayables de la función crística en cuanto Rosa-Cristo, símbolo operativo y sustancia específica dentro de la Alquimia de la R+C.
* * * Las Damas de Esmeralda (caballeras, teurgas, alquimistas, sacerdotisas) revisten la misma importancia y operatividad que los "caballeros", cuyo "masculino" remite a un arrastre histórico de la denominación antes que a un carácter referencial / descriptivo. Bajo todo aspecto se trata, como se explica más abajo, de una "caballería espiritual", en el sentido que el filósofo Henry Corbin le da al término. Esa caballería es femenina-masculina aunque será sobre todo "andrógina" en cada cuál, si operativa.
* * * En lo que respecta a ese avatar del Pleroma que llamamos Xristos Aggelos, tendrá un vínculo privilegiado con el IEU / IAO incandescido y experimentado en el crisol de cada alquimista, en cuanto embrión solar, inmanado en el athanor de la anatomía espiritual que lo incuba y nutre, como los rosacruces de los inicios, por oratorio y laboratorio.
* * * Cristo, entonces, no remite a la historia efectuada ni a los diversos formalismos católicos exotéricos, sino, por citar de nuevo una de sus asunciones gnósticas, al IEU del gnosticismo, cuyo culto se realiza en la intermundia imaginal del antiguo Fanes hermético.
* * * En este sentido cabe recordar a aquel P.K.Dick de VALIS, por novelístico que suene:
"Cristo es una forma de vida extraterrestre que llegó a este planeta hace millares de años, y que como información viva pasó a los cerebros de los seres humanos que ya vivían aquí, la población nativa de este planeta.
“Antes de ser Cristo fue Elías. Los judíos lo saben todo sobre Elías y su inmortalidad, y su capacidad de extender la inmortalidad entre otros “mediante la división de su espíritu”.
* * * Asimismo, a través del filósofo Henry Corbin y demás indagadores, captamos que la caballería espiritual se emparenta a los Fieles de Amor a uno y otro lado de cualquier dogma, género o meridiano, y que como tales comportan un gen de libre-aventura en el Mundus (Sophia Terrestris) por intercesión del Espíritu Santo Sophia (el Viento Paráclito) según la Vía Íntima de la Cardiognosis.
* * * Por eso esta caballería androginal, como el Khadir (el Hombre Verde de los sufís), y especialmente como Elías Artista (Elías el Verde), son "esmeraldinos", "verdes", lo que habla de su condición de "ou-verts": abiertos a la Aventura, a la recepción operativa (alquímica, teúrgica, sacramental) del Parakletos o Fuego Celeste, al que no sólo Canseliet caracterizara como "verde sófico del aire".
"El Viento sopla donde quiere: tú oyes su sonido, pero no sabes de dónde viene ni adónde va. Así acontece con todo aquel que ha nacido del Espíritu." [Evangelio de Juan].
La OMCC de Buenos Aires abre las puertas de su Logia de Esmeralda, de temperamento hermeto- alquímico, a este Viento y a los peregrinos traídos por su corriente.
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Gran Logia de
los Caballeros Verdes, Marzo de 2007, Francia.

